Amigo, te guardé un higo

Amigo, te guardé un higo

Estoy de vuelta, intentando arrancar otra vez. Qué difícil, muy difícil. Reinventando cada día la forma (este blog, por ejemplo, léeme coño), reinventando cada día la vida.

Tuve que parar, dos semanas, frustración, síndrome de la impostora, la motivación salió de mi cuerpo, cual espíritu volador. Se fue, y parecía que no iba a volver nunca. Pero ha vuelto, con menos intensidad que antes, pero aquí está.

Cosas nuevas, para volar, cosas que necesito para despegar, ya despegué, pero se produjo un aterrizaje forzoso. Tomando otra vez pista, cual avión rumbo a la vida, a la vida despierta, a la vida que quiero.

Con piloto, eso sí, mejor pilota (yo), pero no automático, mejor automática (yo).

Pilota con ganas, pilota que decide hacia dónde quiere ir. 

Odio los pilotos automáticos porque mientras vuelan pueden dormir, echarse la siesta, esa que te saca de tu camino. Y cuando vienen turbulencias se despierta, se asusta y vuelve a tomar los mandos.

Algunos pilotos, pilotas (yo), ya no los sueltan, toman el control, dirigen su viaje, su vida. Otros (la mayoría) se vuelven a dormir, y… ˋvoiláˋ, el avión se revira pa donde le da la gana.

Y más turbulencias, y otra vez despierta, y a dormir se ha dicho.

Como buena murciana yo le diría:

– Acha, ¿dónde pijo vas? No te apalanques, vaya ganas de padecer, te vas a pegar un porrazo!!!!

Y la pilota (automática), como buena murciana me diría:

– Acha, me clisao una miaja, yo sólo quiero ganar un jornal.

MORALEJA:

Amigo, te guardé un higo, como no te vi, me lo comí.

Traducción para los no murcianos: La vida te guarda cosas maravillosas, atento a ellas, no las dejes escapar… te lo dice el del higo, hazle caso pijo.

@cati_balsalobre, limpiadora y coach en la vida, os quiere a capazos.

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